Emanuele Sloboda

Fado o sino.

¿Crees en el destino?
 
¡Fuiste tú! ¡Nosotros fuimos uno!
 
( ... ¡tan solo tu amor! ... )
 
¡ ... Era nuestro Este amor... !
 
¡Nuestro camino, tan justo y indebidamente destrozado,
nuestra canción callada 
por el maniqueísmo de la maldad cobarde!
 
¡Nuestro refugio fue víctima de un saqueo!
 
¡Ayer fuiste tú, hoy eres tú!
 
( ... ¡Ahora queda tan solo en las sombras,
en la oscuridad! ... )
 
Tú fuiste fuerza y seguridad
grabado en mi piel, boca y corazón;
 
no logro olvidar al amparo de tus abrazos leales...
 
¡No puedo olvidar tu muerte bravía!
¡Tu cuerpo desvaneciéndose ante mí!
 
Fuiste la salvación tardía de mi alegria... (tardía, mi amor...)
 
Aún te siento en mi piel,
aún siento tu respiración sobre mi cuerpo...
 
... Me quedé sola
  a mirar tu mirada
  reflejada en mis ojos.
 
(todos los días. ¡todos estos malditos días!)