Javier Jimenez

Después de la Partida

DESPUÉS DE LA PARTIDA

Tu llegada fue una brisa fresca en un día soleado,
el reencuentro con una parte bonita de mi pasado,
fue revivir la memoria de aquel roce apenas soñado,
la alegría de vivir, por fin, un instante tan deseado.

Tu nueva partida me dejó la nostalgia reencarnada,
pero esta vez sin la sensación de pérdida pasada,
una despedida con aroma a un “hasta luego” marcada,
y la esperanza de algún día sucumbir ante tu mirada.

Y es en ese vaivén de sentimientos, alegrías y pasiones,
que la vida transcurre en la intensidad de las emociones,
tu grata existencia me hace vivir más allá de mis acciones,
y tus labios despertaron nuevos deseos... al filo de seducciones.