¿Qué tan lejos quieres que llegue?
¿Quieres que acelere o que vaya despacio?
El deseo de besar tu boca
me enloquece.
Despiertas en mí
los deseos más secretos;
haces que mi mente viaje
por caminos de placer.
¿Qué tan lejos quieres que llegue?
Eres como el flamenco:
una llama que no teme arder,
mil historias por contar;
eres arte en estado puro.
No te estoy pidiendo que te quedes;
solo dejo la puerta entrebiertas,
por si algún día
quieres descubrir
los rincones de mi alma.
Tal vez encuentres
más de lo que esperabas;
tal vez descubras
que algunos encuentros
no llegan por casualidad.
Y si decides quedarte
que sea porque tu corazón
encontró un lugar
donde también quiso permanecer.