Alivio
No soporto la angustia de no poder respirar.
Hay un alivio extraño cuando la navaja viaja por la piel.
Intento no mirar,
pero cuando acabo,
es una mezcla de horror y belleza.
Me da miedo la paz que me causa.
Por un momento no hay nada más que el dolor del brazo.
Todos mis problemas caben en esa abertura.
Y cuando pongo la curita,
todo se esfuma.
Estoy bien
otra vez.